Desventuras del señor Temporal #8

Era el señor Temporal, en aquellos días, custodio del fuego sagrado. Dormía profundamente, tendido a los pies de la diosa dorada, con aliento cargado de vino y de arpas.

En sus sueños oscuros la Aurora
contemplaba perezosa el templo
del que sólo quedaban cenizas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s